Concierto de Miles Kane

Cómo sucumbir a la histeria colectiva

El pasado jueves, 13 de Noviembre , la céntrica calle de arenal se transformó en una amalgaba de atuendos de estética Mod e innumerables parkas que recordaban mucho al inolvidable Jimmy de Quadrophenia. Apilados en una fila que rodeaba la castiza churrería de San Ginés, todos ellos esperaban ansiosos el directo de Miles Kane. Este cachorro del rock británico tiene un número de cualidades lo suficientemente elevado, para postularse en lo alto del escalafón como una de las mejores estrellas musicales de su generación, ya que con tan solo 27 años Miles ya está saboreando las mieles del éxito que genera su música. Una música vanagloriada por la crítica y con un sabor muy personal en el que encontramos sonidos indies, clásicos del rock, psicodélicos y modernos. El concierto tuvo lugar en la Sala Joy Eslava y a pesar de la puntualidad en la realización de apertura de puertas, el envalentonado británico se hizo de rogar. Aquella noche se podía prever la acogida que iba a tener lugar en el interior de la sala, ya que bastaba con echar un vistazo a la histeria colectiva que reinaba minutos antes de la inmersión en el mundo british. Con una luminotecnia que bien podía recordar a los efectos cromáticos de las anfetaminas y una puesta en escena al más puro estilo Gallagher, el artista británico avivó los centares de almas que se encontraban presentes con temas como el enérgico Give Up, Better than that, Rearrange, Kingcrawler cuya interpretación fue capaz de poseer a toda la sala por sus acordes electrizantes, la versión íntima de Sigue leyendo