Cartas a Yves

Pensar en el olor de la tierra. De la tierra pura y roja. Esa tierra que cuando se pisa se levanta casi con la velocidad de un efecto rebote y se queda suspendida en el aire por pequeñas partículas minúsculas de polvo y arena. Pensar en el ruido característico que originan las motocicletas que desplazan sus ruedas por el asfalto de la avenida de Mohamed V. Repasar todos y cada uno de los espejos que se integran como un decorado más del zócalo de la ciudad y permiten configurar un esperpéntico retrato de la población. Saborear con los ojos las frutas y los guisos. Tocar las manos de la gente. Mirar sus caras. Oler. Caminar. Sentir. Observar. Hablar. Calor. Mucho calor. Pensar en Marrakech es pensar en vida. En vida y jardines. Hace unos meses tuve el privilegio de Sigue leyendo

Fernando, el conversador incasable

El hombre con complejo de espiritrompa. El tímido con mal carácter. El admirador eterno de Marlene Dietrich. Fernando Fernán Gómez no era un hombre corriente. Hace poco tiempo, un buen amigo me recomendó que revisara un documental de 2006 rodado por David Trueba, cuyo protagonista absoluto era Fernando. Casi dos horas de conversación en una silla con el gigante más influyente de la cultura en España. Modulación de la voz, pausas, puntos y comas, pensamiento reflexivo, recuerdos, ausencias, experiencia y vida. Cada palabra salida de la boca del actor destilaba grandeza. Destilaba lucha. Transmitía paz. Este Sigue leyendo