Modelos a seguir

Adalides de la moralidad. Abanderados del entretenimiento. Líderes de audiencias caducas. Payasos de la tele. Hace unas cuantas semanas, Almudena Grandes publicó un artículo en El País con la pretensión de levantar conciencias o al menos transmitir un claro mensaje diferenciador entre la verdadera y la aparente literatura. Hablaba de famosos de medio pelo, de estrellas de la televisión y de seudoaristócratas que publican sus novelas con la firme convicción de ser auténticos poetas. Carmen Lomana, baja representante de la burguesía más cutre. Paz Padilla, cuenta chistes más necesitada de clases de dicción que de publicaciones varias. Mercedes Milá, periodista en tiempos pretéritos y actualmente bufón televisivo. Jorge Javier Vázquez, insigne acomplejado con repentinas dotes de “escritor” son algunos de los ilustres figurantes. No contentos con sus publicaciones, algunos de ellos se indignan de una forma extraordinaria ante las palabras de la escritora y se convierten en contestatarios ridículos de verdades como puños. Hoy más que nunca la esencia de la literatura y el arte de las palabras deberían convertirse en ferviente necesidad de un público ávido de cosas buenas. De un público Sigue leyendo

Las instantáneas del recuerdo

Un escenario internacional como Madrid acoge por primera vez la mirada analógica de Kapuscinski  y expone durante estos días en el Matadero, una pequeña muestra de las 10.000 fotografías encontradas en el archivo privado del periodista. “El Ocaso del Imperio”, nombre que lleva por título la exposición, conforma una oportunidad única para adentrarse en una faceta poco conocida del reportero y  descubrir las entrañas del Imperio Ruso a través del realismo de sus instantáneas hechas con una Zorki (una copia de la Leica rusa). Cada una de las fotografías que integran esta excepcional recopilación data del periodo 1989-1991 que tras el fallido “golpe de  agosto” muestran  la cara más amarga de la Unión Soviética. Una Unión Soviética que no se transforma tan deprisa como parece sino que tiene sus constantes, entre las cuales destaca la profunda pobreza de la sociedad rusa. Kapuscinski recorrió 70.000 kilómetros en busca de la fotografía perfecta en donde  él mismo aseguró; “Viví inviernos muy crudos y veranos muy calurosos, condiciones en los que la mera supervivencia física, representaba un problema”. Tal y como afirma Sigue leyendo

Hace falta estar ciego

Nos trasladamos a un escenario. Nos trasladamos a un micrófono portavoz de engaños. A un rostro. A una mirada invariable. Nos trasladamos a la ponzoña de unas palabras pronunciadas en el aire que aterrizan de forma directa en nuestra conciencia; “Será una batalla monumental entre el bien y el mal”. Esas fueron las palabras que pronunció el presidente George Bush poco antes de comenzar su particular batalla contra el terrorismo. Resulta curioso hasta qué punto la leyenda de un país vanagloriado e imitado por importantes potencias mundiales puede presumir de un mito consistente  en una parafernalia de agresivo capitalismo cuyo negocio armamentístico resulta demasiado rentable. La guerra es algo necesario y nosotros somos los buenos. Esas palabras conforman de una forma aproximada la prioridad estadounidense que viene a ser tan aplaudida. Solo debemos remontarnos a las Azores y a un presidente de gobierno arrodillado ante el sadismo de la guerra y movido por un creciente complejo de inferioridad tan típicamente españolito.  Alegaron que la guerra de Irak era una lucha mundial contra el terror. Terror que se convirtió es seña de identidad durante el transcurso de una ocupación larga y tediosa que se estima terminó con 1.033.000 víctimas como consecuencia directa de una violencia Sigue leyendo

Ilustración de Mathias Sielfield

Observación matutina

Esta mañana iba sentada en el vagón del metro de la línea 6 que cojo todas las mañanas. No es un hecho inusual. No supone novedad. No es ni siquiera un acontecimiento de interés. Ni para mí misma, que debo permanecer durante al menos unos 7 minutos de pie con el consiguiente constreñimiento del cuerpo (síntoma evidente de la hora tan temprana que es), la mirada fija en un punto escogido al azar, el pensamiento en algún lugar de mi cabeza que ahora mismo no acierto a recordar y alguna que otra mueca soñolienta y ni siquiera para el pobre del que esté sentado contemplando semejante espectáculo matutino de bostezo y desidia. Pero, ¿Y si os dijera que esta mañana he compartido 3 de esos 7 minutos que dura mi trayecto hacia dios sabe dónde con un liliputiense de apenas 6 años, cuyos ojos grandes como un globo y la expresividad propia del curioso no han cesado de mirarme? ¿Si os dijera que además hemos compartido un recreo de intimidad consistente en burlas y gestos histriónicos (más por mi parte que por la suya) que Sigue leyendo

Ansiado verano

Puedo sentir como los rayos del sol inciden tan directamente sobre mi piel que incluso quema, pero aun así resulta agradable. Hasta la última de mis terminaciones nerviosas se remueve de gusto. Mientras, jugueteo con mis manos dejando que diminutas partículas de arena se entrelacen en mis dedos y se deslicen suavemente por mis nudillos. Me hace cosquillas. Sonrió. Noto como una suave brisa cálida azota mi rostro ocasionando que algún otro mechón de pelo mojado se quede ondeando sobre mi frente. Cierro los ojos e inspiro. Olor a agua salada, espetos de sardinas, jazmines, pan de hogaza, coco, canela en rama, almendras tostadas, lilas, naranjas, zumo de mango, lavanda, Jacinto, vainilla y pomelo. Puedo saborear el verano. De nuevo, abro los ojos y Sigue leyendo