Llegando a ninguna parte.

flores rotas 4

“No sé qué hago aquí. No llego a ninguna parte”

Primer acercamiento –precedido de expectación y mucha, mucha curiosidad– al cine de Jim Jarmush. Podría decir que he salido satisfecha tras el encuentro, a pesar de que algunos detalles se me han repetido y a pesar también de que la carga enigmática de belleza, decadencia, suciedad, hondura y experimentación que se le presupone al cine independiente no ha sido tan evidente como –quizás erróneamente– pensaba que encontraría aquí.  De rota mucho, de flor ya menos. En esta película, el director estadounidense de ideas nevadas repasa a través del hilo argumental de una trama interesante y bien tejida y de la interpretación sobresaliente de Bill Murray, uno de los elementos más recurrentes y efectivos en el cine; el pasado. Con la irrupción inesperada de una carta rosa sin nombre en dónde se informa al destinatario de la existencia de un hijo fruto de una relación pasada, arranca este recorrido vital que consigue acariciar la memoria del espectador y a ratos, perfeccionar el estímulo de los silencios. Don Johnston, un hombre que parece estar ahogándose continuamente en el tiempo, emprende un viaje carente de emotividad pero repleto de existencialismo y se lanza a la carretera con el objetivo de recorrerse Estados Unidos en busca de la mujer responsable de la carta y posible madre de su hijo. La aventura, se encuentra motivada en todo momento por su amigo y vecino Winston, un amante de las novelas e intrigas detectivescas de clase trabajadora que vive en una casa pequeña con muchos hijos y mucho amor. Un fresco social desde el que Jarmush evidencia un cuestionamiento del ridículo sueño americano que se irá repitiendo e intensificando a lo largo de toda la historia. El retrato de una América de periferia lastrada por el desempleo y la falta absoluta de expectativas se refleja con desacato en la descripción del presente de cada una de sus ex amantes, con un sentido del humor tan fino y sutil que hasta consigue hacerte reír. “You look so cool, and you look so fine. Yeah you look so groovy and the girls all scream. It’s like a 60 movies…” [Te ves tan fresco, te ves tan bien. Sí, realmente maravilloso. Y todas las chicas gritan. Es como en una película de los 60…]. En la primera casa a la que acude Don, vive Laura. Ex novia interpretada por una arrebatadora Sharon Stone cuyos ojos, tras reencontrarse con él y mirarle intensamente durante Sigue leyendo

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El mundo sin costuras

A menudo la vida elige los lugares más sorprendentes para establecerse. En las cataratas de Iguazú, en el río Irawadi, en un tren de carbón en Perú, en el coche de un atasco en Hanoi, en los brazos de un intrépido aventurero que está a punto de lanzarse al vacío de la laguna de San Rafael en Chile o en la mirada de un niño vietnamita sentado en la trasera de un vagón de tren. La Diversidad Amenazada. Naturaleza-Hombre-Cultura, es el nombre que lleva por título la exposición de fotografía que estará hasta el 7 de Junio en el Espacio de la Fundación Telefónica de Madrid.  La colección está compuesta por un total de Sigue leyendo

Cartas a Yves

Pensar en el olor de la tierra. De la tierra pura y roja. Esa tierra que cuando se pisa se levanta casi con la velocidad de un efecto rebote y se queda suspendida en el aire por pequeñas partículas minúsculas de polvo y arena. Pensar en el ruido característico que originan las motocicletas que desplazan sus ruedas por el asfalto de la avenida de Mohamed V. Repasar todos y cada uno de los espejos que se integran como un decorado más del zócalo de la ciudad y permiten configurar un esperpéntico retrato de la población. Saborear con los ojos las frutas y los guisos. Tocar las manos de la gente. Mirar sus caras. Oler. Caminar. Sentir. Observar. Hablar. Calor. Mucho calor. Pensar en Marrakech es pensar en vida. En vida y jardines. Hace unos meses tuve el privilegio de Sigue leyendo

Fernando, el conversador incasable

El hombre con complejo de espiritrompa. El tímido con mal carácter. El admirador eterno de Marlene Dietrich. Fernando Fernán Gómez no era un hombre corriente. Hace poco tiempo, un buen amigo me recomendó que revisara un documental de 2006 rodado por David Trueba, cuyo protagonista absoluto era Fernando. Casi dos horas de conversación en una silla con el gigante más influyente de la cultura en España. Modulación de la voz, pausas, puntos y comas, pensamiento reflexivo, recuerdos, ausencias, experiencia y vida. Cada palabra salida de la boca del actor destilaba grandeza. Destilaba lucha. Transmitía paz. Este Sigue leyendo

Pintura viva

Iluminación. Ese momento de transición y de inquietud con el que se agita un no sé qué insólito que no puede desvanecerse. Esta descripción sensorial quizá se aproxime mínimamente a lo que supone estar de pie contemplando una obra de Telémaco Signori. Un no sé qué, que reduce nuestra existencia. Son multitud los cuadros que estos días se exponen en la Fundación Mapfre de la mano del realismo impresionista de los Macchiaoli. Un grupo de jóvenes pintores que un día decidieron perseguir el verdadero arte asumiendo como práctica predilecta la pintura al aire libre. Todas Sigue leyendo

Concierto de Miles Kane

Cómo sucumbir a la histeria colectiva

El pasado jueves, 13 de Noviembre , la céntrica calle de arenal se transformó en una amalgaba de atuendos de estética Mod e innumerables parkas que recordaban mucho al inolvidable Jimmy de Quadrophenia. Apilados en una fila que rodeaba la castiza churrería de San Ginés, todos ellos esperaban ansiosos el directo de Miles Kane. Este cachorro del rock británico tiene un número de cualidades lo suficientemente elevado, para postularse en lo alto del escalafón como una de las mejores estrellas musicales de su generación, ya que con tan solo 27 años Miles ya está saboreando las mieles del éxito que genera su música. Una música vanagloriada por la crítica y con un sabor muy personal en el que encontramos sonidos indies, clásicos del rock, psicodélicos y modernos. El concierto tuvo lugar en la Sala Joy Eslava y a pesar de la puntualidad en la realización de apertura de puertas, el envalentonado británico se hizo de rogar. Aquella noche se podía prever la acogida que iba a tener lugar en el interior de la sala, ya que bastaba con echar un vistazo a la histeria colectiva que reinaba minutos antes de la inmersión en el mundo british. Con una luminotecnia que bien podía recordar a los efectos cromáticos de las anfetaminas y una puesta en escena al más puro estilo Gallagher, el artista británico avivó los centares de almas que se encontraban presentes con temas como el enérgico Give Up, Better than that, Rearrange, Kingcrawler cuya interpretación fue capaz de poseer a toda la sala por sus acordes electrizantes, la versión íntima de Sigue leyendo